«Instrumental, memorias de música, medicina y locura»

15/05/2016

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James Rodhes es un conocido pianista, y el autor de este polémico libro, que es uno de los que estoy leyendo estas semanas. Fue un regalo de una amiga para otra amiga aunque en realidad fue un regalo también para mi.

Normalmente no me gusta leer las reseñas en el reverso de los libros, al igual que no me gusta que me cuenten demasiados detalles acerca de una película que no he visto, pero esta vez lo hice.

«…Voy a hablar de música.

Porque Bach me salvó la vida.

Y yo amo la vida…»

Y me dije que tenía que conseguirlo cuanto antes.

Contra lo que podía parecerme a simple vista resultó ser una interesante autobiografía, lejos del morbo fácil, donde la música y el amor por la vida se respira por todos los poros del libro.

«Vosotros y yo estamos conectados de forma inmediata a través de la música. La música ha empapado nuestras vidas y ha influido en ellas…

Es la gran unificadora, la droga preferida de los adolescentes de todo el mundo. Brinda consuelo, sabiduría, esperanza y calidez…»

Una de las cosas que me resultaron geniales cuando empecé a leerlo es que cada capítulo tiene su propia banda sonora, que el autor se encarga de especificar antes de comenzar. De esa forma, es como si cada pieza pusiera en contexto al lector y lo acompañase de un modo más amplio.

Instrumental_Musicoterapiactiva

Rodhes indica la banda sonora y luego habla un poquito, de forma bastante coloquial, del contexto histórico de la pieza en cuestión. Después entra en la parte autobiográfica. Es una historia dura, pero como he dicho antes, también llena de luz y ganas de vivir.

En cada capítulo la música completa y cuenta por si misma lo que las palabras solas no podrían explicar. Al tratarse de una autobiografía, es evidente que para el escritor es importante que, aquellas músicas que para él han sido cruciales o significativas en los distintos momentos de su vida, aporten lo que él considera necesario para que cada sección de la historia tenga sentido.  Para ello no solo escoge la pieza, sino también el intérprete. (¿Recordáis mi post anterior donde os hablaba sobre la identidad sonora que nos caracteriza y las «bandas sonoras de nuestras vidas»? ¿No os recuerda un poco a eso?).

Pero sigamos con el libro. El primer capítulo inicia con el Aria de las Variaciones Goldberg de Bach. Por supuesto tocada por Glenn Gould en la grabación del 81.

(Si escucháis con atención podéis escuchar a Gould canturrear mientras toca. Esto es algo que también puede ser escuchado en los discos del pianista de jazz Keith Jarrett. Este es un hecho que siempre me ha resultado fascinante).

El escritor trata de humanizar de un modo sencillo, coloquial y con pinceladas de humor a los compositores de los que habla en cada capítulo, encasillados dentro de la denominada música «clásica», y logra con ello acercarlos a todos los públicos, tratando de desmitificar algunas creencias sobre los «protocolos» establecidos a la hora de disfrutar de este tipo de música.

Me despido con el video del Aria de las Variaciones Golberg por Glenn Gould.

¡Que lo disfrutéis!