Sobre autismo y otras reflexiones

13/11/2017

Compartir:

Facebook de Esgalla Creacións Twitter de Esgalla Creacións

Hace un par de días estaba leyendo un artículo muy interesante en Autismo Diario titulado ¿”Tenía Hans Asperger Síndrome de Asperger?, cuando ya casi al final del texto llamó mucho mi atención lo siguiente:

“Documentos recientemente desvelados por el historiador austríaco Herwig Czech y publicados en inglés por los periodistas John Donvan y Caren Zucker muestran que, como muchos de sus colegas bajo el régimen nazi, Asperger remitió niños con retraso mental grave a hospitales que eran conocidos centros de eutanasia. Los motivos por los que los médicos colaboraban con el programa de exterminio eran muy variados: desde simpatía política —la profesión que en mayor proporción votó a Hitler fueron los médicos— a beneficios profesionales o de supervivencia personal. La implicación de Asperger, a quien hasta ahora se le había supuesto un comportamiento más ético, es un triste recordatorio de la fragilidad moral incluso de los profesionales con empatía por sus pacientes.”

Ésto y otros acontecimientos que estoy viviendo últimamente me ha llevado a reflexionar sobre la delicadeza de nuestros actos, y cómo cada circunstancia puede llevar a según qué cosas en función de lo que vivimos en cada momento. Cómo el bien y el mal pueden llegar a ser tan relativos para cada persona y según el contexto.

Éste caso que pongo de ejemplo hoy es muy delicado así que trataré de explicarme lo mejor posible para que no se malentiendan mis palabras, ya que en ningún caso quiero justificar determinadas acciones o acontecimientos históricos.

hans_asperger

 

La vida está llena de diversidad. Y, algunas veces, es sorprendente descubrir que ciertas personas con las cuales no tendrías absolutamente ninguna afinidad personal, o pueden llegar a actuar de forma muy cuestionable a nivel moral, pueden aportar al mundo descubrimientos y acciones sin precedente. Cierto es que hay una cierta tendencia cultural/social a creer que cuando una persona destaca mucho en una faceta, ha de sobresalir también en todos los aspectos de su vida cuando no ha de ser así necesariamente.

Tal y como se menciona en el artículo, Asperger era distante y se aislaba de su familia. Era un hombre solitario, pero sin su figura probablemente nuestra visión sobre el autismo sería totalmente diferente. Y sucede con muchas personas que consiguen mejorar la calidad de vida de mucha gente cuando ello supone quizás descuidar otros ámbitos.

 

La historia de la humanidad está llena de personas gracias a las cuales seguramente no estaríamos aquí, o al menos no de igual manera. Con el paso del tiempo, gracias a la investigación, avances en medicina y tecnología hemos llegado a vivir cosas que en otro momento habrían sido impensables.

Antes de la penicilina habríamos muerto de cualquier infección que hoy en día nos parecería sencilla. Pero, ¿son moralmente cuestionables los actos que nos han llevado a esto? Muy probablemente en muchos casos sí, y ni siquiera lo sepamos. Todo esto me lleva a pensar sobre el concepto de bondad y maldad. ¿Qué opináis acerca de esto? ¿Pensáis que todos podemos ser blancos, negros, grises, dependiendo del contexto? ¿Qué os parece?

¡Hale, aquí dejo la reflexión!

Por cierto, al comienzo tenéis el enlace del artículo del que os hablaba al principio.

Os recomiendo su lectura 😉